jueves, 15 de mayo de 2008

Una vida es una vida.

Tras el asesinato del guardia civil ayer en Euskadi, que condeno firmemente como condenaría cualquier otro asesinato, abro un espacio a la reflexión: una vida es una vida.

La muerte no tiene reparación y crea un daño brutal a una familia vertebrándola de manera salvaje.

Desde ayer he oído en la calle comentarios de todo tipo: que si se lo merece por ser guardia civil, que él ya sabía a lo que se exponía, que en una guerra hay daños colaterales, que se puede lamentar pero no condenar porque esto implica seguirles el juego a fulano y mengano.

Y yo me pregunto:

-¿estamos en contra de la pena de muerte? Yo por lo menos sí, venga de donde venga. Esto es un tipo de pena de muerte, tan patético y condenable como cuando ocurre a la inversa.

- ¿se lo merece por ser guardia civil?, por la misma tónica se merecerían los miembros de ETA la muerte y la tortura si nuestro punto de vista político fuera diferente. No es que yo tenga ninguna simpatía por los cuerpos de seguridad, sino más bien lo contrario; pero, entonces , el que piensa que los indigentes son basura, ¿tiene derecho a matarlos?, sería una tónica parecida.


- ¿él ya sabía a lo que se exponía? de la misma manera justificaríamos la violación de una prostituta, me niego.

-¿Se puede lamentar no condenar? No, el lamento implica un pero... lamento que su marido la asesinara pero... no se llevaban bien, ella le era infiel... basta ya de esta hipocresía: condeno.

-Yo no voté en las pasadas elecciones por decisión propia de acuerdo con mi pensamiento político y no por seguirle el juego a ETA como algunos nos querían hacer creer, ahora condeno el atentado por decisión propia y no por seguirle el juego al psoe, pnv, pp, etc.

Bueno, se abren vías de reflexión, ya me diréis.

5 comentarios:

doctora dijo...

totalmente de acuerdo, por supuesto...
Otra harta de escuchar barbaridades.

Maga Despistada dijo...

Estoy contigo, Lilith, una vida es una vida y no creo que el trabajo de nadie le represente como ser humano. Yo tampoco abogo por el discurso del odio. Con los años uno aprende a querer y a respetar, incluso a los guardias civiles. Yo una vez fui "aforadora de tren", quizá me hubieran tenido que asesinar por ejercer una profesión freak y fraudulenta.

Te quiero.

Martín dijo...

Así es, de acuerdo con todo. Es una lástima que ETA haga distorsionar tanto el discurso de izquierda; si no fuera por sus reivindicaciones históricas, no cabría ninguna duda de que hoy se trata de terrorismo ultraderechista. Me gusta pensar en una alternativa que promueva el diálogo desde abajo, como proponía el Sub-comandante antes de que ETA le contestara que no se metiera en asuntos que no le tocaban...
Al márgen de esto, sigue todo muy lindo por acá, te mando un mail en estos días..

LILITH dijo...

Gracias martin, a ver si nos vemos un día de estos, un besote y ánimo con el final de curso!

LILITH dijo...

Gracias martin, a ver si nos vemos un día de estos, un besote y ánimo con el final de curso!